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viernes, 14 de julio de 2017

Daños morales para las personas jurídicas en El Salvador

El daño moral es definido como la lesión que sufre una persona en su honor, reputación, afectos o sentimientos, por acción culpable o dolosa de otra. Esta conceptualización es ligera de comprenderla en la esfera de las personas naturales, porque es susceptible de identificar la afectación sentimental que sufre una persona, pero lo complejo es ajustar la anterior definición al ámbito de las personas jurídicas. 

Resulta preciso reconocer que en El Salvador ya se cuenta con una legislación que tutela esta clase de lesión para las personas jurídicas. Así, la Ley de Reparación de Daño Moral, vigente desde enero del 2016, reconoce a las personas jurídicas como titulares del derecho de reclamar el daño moral, cuando una acción u omisión afecte significativamente su crédito o su reputación comercial o social. Con esto, se desvanece la polémica que tradicionalmente se ha suscitado sobre la naturaleza jurídica de la indemnización del daño moral aplicado al ámbito abstracto que caracteriza a este tipo de persona.

Un reconocimiento expreso que hace la jurisprudencia de El Salvador respecto al daño moral es cuando reviste una de las formas de daño inmaterial, porque se refiere a los efectos extrapatrimoniales sufridos como consecuencia de la violación de ciertos derechos; efectos tales como la aflicción, el dolor, la angustia u otras manifestaciones del impacto emocional o afectivo de la lesión a bienes inestimables o vitales de la persona (manifiestos también a la persona jurídica como sujeta de derechos).

Esta acción de daño moral es autónoma, es decir, puede reclamarse como pretensión principal, apartándose de la tradicional combinación de reclamación de responsabilidad civil y moral, aunque al titular de derechos le asiste acogerse a ambas de acuerdo con el menoscabo sufrido. Respecto de esto último, se debe entender que la responsabilidad civil es pura y exclusivamente la lesión a bienes materiales, y la moral, se determina por la índole extrapatrimonial del derecho lesionado, entendiendo por ello, aquel daño que se infiere al violarse alguno de los derechos personalísimos o de la personalidad que se protegen como bien jurídico.

Dicho daño extrapatrimonial debe comprender dos directivas: a) lesión a derechos de la personalidad jurídica; b) ausencia de repercusión en la esfera patrimonial.
Ahora bien, dentro de las posibilidades de obtener un resarcimiento del daño moral sufrido, debe corroborarse circunstancias que le son intrínsecas, debiéndose configurar la legitimación activa, la prueba, su valoración, transmisibilidad de la acción, y la ampliación de otros conceptos jurídicos que procuran una adecuada protección de la persona jurídica afectada.

Con esto, no resulta del todo fácil determinar el daño moral por la simple manifestación de afectación a sus intereses extrapatrimoniales, sino que debe basarse en un resultado o consecuencia concreta de la acción que le ha causado el perjuicio. 

jueves, 16 de marzo de 2017

Importancia de conocer el Derecho Corporativo

¿Qué entendemos por Derecho Corporativo?

El derecho corporativo es la rama del derecho que se centra en las empresas y en todo lo relacionado con ellas desde un punto de vista legal, es decir, las distintas clases de sociedades, la relación de la empresa con los consumidores, el análisis de la tributación o la contratación mercantil.

Consiste en la integración de todas las ramas del Derecho que se interesan por las empresas, de una forma u otra. El Derecho Corporativo o Derecho Societario es –sencillamente y sin buscar definiciones complejas- el derecho que rige a las empresas.

El derecho corporativo estudia las normas relativas a la empresa, entendiendo a esta última como una unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos.

Los profesionales en derecho corporativo pueden trabajar en el sector privado o en el sector público y en relación con los negocios nacionales o con proyección internacional. En la actualidad, mantener una empresa por mucho tiempo requiere dedicación constante y cada empresario no puede atender todos los aspectos vinculados con su emprendimiento en forma perfecta.


Áreas del Derecho Corporativo

Un especialista en esta rama del derecho puede recibir el encargo de estudiar y analizar la imagen de una empresa desde la perspectiva legal. Así, estudiará los contenidos de los diversos mensajes de la entidad (publicidad, notas de prensa o la viabilidad de la identidad de la empresa).

Cada empresa puede conformarse en un tipo de sociedad distinto en función de sus intereses y de su estrategia de negocio, para lo cual es necesario elegir la forma jurídica más adecuada (como empresario individual, en comunidad de bienes, como sociedad de personas, anónima o sociedad de responsabilidad limitada).

En las sociedades mercantiles es necesario establecer la responsabilidad de los administradores de dichas entidades, lo cual dependerá de la modalidad de administrador (administrador único, juntas directivas).

La elección del contrato mercantil es igualmente clave en la dinámica de una empresa y el profesional del derecho corporativo tiene que asesorar sobre cuál es la tipología de contrato más conveniente en función de las circunstancias (contrato de compraventa, arrendamiento mercantil, contratos de garantía u otros).


Necesidades que cubre el Derecho Corporativo

¿De qué serviría establecer una empresa con una gran inversión de capital, mobiliario, implementos industriales, maquinaria, etcétera, si se carece de licencias y permisos? ¿Si las operaciones comerciales no son avaladas? ¿Si los derechos de propiedad industrial no son protegidos o si se incumple con las obligaciones fiscales, con la consecuencia de hacerse acreedor a una sanción económica y en algunos casos privativa de la libertad? La diversidad de relaciones que surgen al intercambiar bienes y servicios, que constituyen la parte fundamental de la actividad económica de la empresa, implica la necesidad de que se realicen en un marco de orden, igualdad y seguridad jurídica.

Es por ello que resulta necesario contar con la adecuada asesoría legal y acompañamiento de un especialista del derecho corporativo desde el inicio de una empresa, durante el desarrollo de la actividad empresarial y en la concreción de los negocios que día a día establezca con sus clientes y proveedores.